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Tuesday, November 27, 2018

Testimonio del Albergue San Carlos por Hma. Bertha Elena Flores CCVI

Memorias del Albergue San Carlos del Seminario de El Paso, Texas para los/las Inmigrantes Centroamericanos.


No hay palabras para describir lo que es un albergue, solo cuando se es testigo del alivio que otorga a tantas personas se alcanza a valorar y apreciar en toda su magnitud. Que bendición tan grande es formar parte de la solidaridad con los migrantes y cómo atrae cómo un iman la solidaridad de más personas e instituciones.

El centro de Saint Charles se mueve con un equipo de voluntarias en su inmensa mayoría mujeres 
mayores de 50 años que cubren los servicios de alimentación, hospedaje, lavandería, servicios de conexión telefónica con los parientes o personas que los recibirán, y servicios de transporte a las estaciones de autobuses o al aeropuerto.


Seminario San Carlos de El Paso, TX
Somos 10 voluntarias de tiempo completo, que vivimos en el albergue. Los voluntarios de alimentos vienen al mediodía y en la noche, y cubren algunos desayunos.  Nosotras llegamos el lunes 4 de noviembre a media mañana, e inmediatamente nos empezaron a mostrar las instalaciones y a describir las políticas y procedimientos de cada día. Nos explicaron que cada día llegan al albergue entre 30 y 40 personas, pero hay días que llegan 60 o 70, nuestra máxima capacidad es para 100. Vienen de Honduras, El Salvador, Guatemala y Brasil y permanecen en el albergue dos o tres Días.  

El desayuno se prepara aquí, y las voluntarias cubrimos el trabajo de cocinar y servir las mesas. Las comidas y cenas los preparan diferentes equipos de las parroquias de El Paso y lugares vecinos. Todos los días se lavan de 50 a 80 o más toalllas, y las sábanas de todos, las cobijas solo se desinfectan con spray. 

Un autobús trae a las personas todos los días de los Centros de Detención de Inmigración a los 8 diferentes albergues qué hay en El Paso, Texas. La mayoría de ellos pasan de 4 a 15 días detenidos en el Centro. Allí solo reciben un alimento al día y solo pueden bañarse una vez durante toda su estancia. La temperatura la conservan fría, así que cuando llegan al albergue vienen exhaustos y casi todos los niños llegan resfriados. La mayoría viajan con uno o dos niños, algunos con bebés.
El estrés varía de acuerdo al carácter de las personas. Una tarde una mujer que viajaba sola con su hijo de 5 años se desmayó cuando esperaba su turno para bañarse, el pobre niño lloraba y gritaba asustadisimo, por miedo a que su mamá pudiera morir. Fueron minutos que sentimos como horas, hasta que la mamá, una joven de 24 años recobró la conciencia.


Cuando llegan al albergue, lo primero que sucede después de darles la bienvenida, es pasar a registrarse y a hacer contacto telefónico con las personas que los recibirán en el pais: llaman a New Jersey, Maryland, Maine, New York, Massachusetts, Virginia, North Carolina, North Dakota, South Dakota, Indiana, Missouri, Kansas, California, Louisiana, Georgia, Florida, Texas, Nuevo México, para que les compren el boleto para su viaje, pues ellos llegan sin dinero. Cerca del lugar al que viajan deberán ir a la Corte.


Luego se les da ropa limpia y adecuada al lugar a donde viajarán, una bolsa con todo lo que necesitan para su aseo personal, una toalla, cobija y almohada y se les invita a que pasen a darse un baño con agua caliente, esto los ayuda a relajarse y a descansar, de ahí pasan a cenar. Siempre llegan con mucha hambre, conmueve hasta el alma ver como los bebés “devoran” la comida. Si se les cae un pedacito de comida con sus pequeñas manos lo recogen y se lo llevan a la boca, a veces pedacitos de comida que podrían ser considerados migajas...., es difícil contener las lágrimas cuando se presencia esto. No solo los bebés también los niños y los adultos. Al final de la cena el ambiente cambia y se empieza a sentir el efecto de la acogida fraterna y solidaria.

¿Y por qué se vienen?
La mayoría vienen huyendo de condiciones de extrema pobreza y de la violencia del crimen organizado, que sigue aumentando en Centroamérica. Ayer llegó un matrimonio de Guatemala con tres hijos, tuvieron que huir porque dos hombres encapuchados y armados exigieron que se les pagara la cuota por el pequeño negocio que tienen, al no recibir el dinero que ellos deseaban le dieron a él 6 balazos a quemarropa y lo dejaron por muerto. El trae las marcas todavía recientes de 6 balas que entraron y salieron de su cuerpo, así que tiene 12 cicatrices, 10 de ellas alrededor de la cintura, y del corazón, una de las balas rompió un hueso del brazo, y trae una placa y 6 tornillos. Vive por la gracia de Dios.


Ayer llegaron tres niñas con sus cabecitas llenas de piojos y liiendres, las tres estaban muy asustadas y lloraban. Gracias a Dios tenemos un excelente botiquín y había un tratamiento, así que pudimos dar el tratamiento inicial, se corrio la voz de que yo era excelente para tratar este problema! Y quedaron en mandarme a los clientes en caso necesario.


Todos los días hemos tenido casos de resfriados, algunos llegan muy enfermos. Ayer llegaron un niño y una niña con varicela. Inmediatamente el doctor tomo las precauciones necesarias, pues todos los días se da una vuelta después de su trabajo.


Los niños son una lección viviente de lo que es la resiliencia, llegan agotados, tristes, nerviosos, al día siguiente, los vemos jugando fútbol, en el jardín seco de invierno del seminario, Felices! Riendo! Generalmente se les unen los papás. Las mamás cuidan a los más chiquitos y a los enfermos.


Los días se pasan y las energías se agotan, a la semana hay que hacer una pausa para recobrar fuerzas.


Escrito por Bertha Elena Flores CCVI

Tuesday, May 8, 2018

PRONUNCIAMIENTO: CRUZANDO FRONTERAS

Representantes de 15 organizaciones y de 10 países de América Latina, El Caribe, Europa, Canadá, Japón y Estados Unidos abajo firmantes, reunidos en Álamo, Valle del Río Grande, Texas EE.UU., participantes de ‘Cruzando Fronteras /Compartiendo Humanidad’, aprendiendo unos de otros a través de la educación popular, enfocamos nuestras reflexiones en la MIGRACIÓN HUMANA y la TRATA DE PERSONAS.

Por lo que denunciamos la criminalización de la migración y afirmamos que:
1. La migración es una realidad que se manifiesta en el movimiento de personas en busca de mejores condiciones para vivir y es un fenómeno mundial.

2. Las personas no escogen migrar, migran por necesidad, huyendo de situaciones de pobreza y/o violencia e implica desarraigo de sus territorios, culturas y familia.

3. Los migrantes son seres humanos, deben ser tratados y respetados en su integridad.

4. Mientras más restrictivas son las leyes, o más altos los muros, se ponen en mayor riesgo a las personas que buscan una vida mejor. La aplicación de medidas de persecución y exclusión de los inmigrantes y las leyes que generan represión favorecen a las organizaciones clandestinas y criminales que lucran con el dolor ajeno.

5. Las actuales normas migratorias generan condiciones para la “trata de personas” que es inaceptable y degradante pues pone en mayor riesgo a los sectores más vulnerables.

6. Se convive en un silencio intimidado donde la discriminación, cosificación y opresión, especialmente hacia las mujeres y niñas, las condenan a situaciones de profunda explotación.


Hacemos un llamado a los gobiernos para que:
- implementen los cambios necesarios que garanticen una vida digna para todas(os), sus ciudadanas(os), de manera que toda persona pueda ejercer el derecho a migrar o no migrar.

- garanticen los derechos laborales de toda(o) trabajadora(trabajador)

- provean seguridad, trato digno y se respete los Derechos Humanos de toda persona migrante.


Nos comprometemos a: 
  • continuar trabajando para que se respete los derechos humanos y universales de las (los) migrantes. 
  • seguir abogando por una reforma migratoria en nuestros países, que garantice su seguridad para que no sean utilizadas (os) por grupos al margen de la ley, que ponen en peligro su vida.
  • seguir acogiendo, promoviendo, protegiendo e integrando a los migrantes en nuestras organizaciones.
  • denunciar la trata de personas y todo aquello que lo propicia
  • fortalecer nuestro trabajo, articulándonos en red a favor de los migrantes y las víctimas de la trata. 

Álamo, Valle del Río Grande, Texas EU, 13 de abril de 2018

Wednesday, October 18, 2017

Para apoyar a Migrantes y Refugiadas(os)

Te presentamos algunas acciones que tú también puedes participar e invitar:

Compartiendo el Viaje. Utiliza las redes sociales para inspirar a otros a amar al prójimo en todas partes ¡Extiende tus brazos y comparte El Viaje! Las redes sociales ofrecen una manera sencilla y eficaz de compartir el viaje que vamos a emprender con emigrantes y refugiados, además de inspirar a otros a hacer lo mismo.

El 27 de septiembre, el Papa Francisco exhortó a las personas alrededor del mundo a usar los medios sociales para expresar su preocupación por los millones de personas que tuvieron que abandonar sus hogares en busca de seguridad y una vida digna.

Entonces ahora es nuestro turno para entrar en acción. Del 27 de septiembre al 31 de octubre, toma una foto de tuya extendiendo tu mano a emigrantes y refugiados en un gesto de amor y bienvenida (mira la foto de nuestras Hermanas del Equipo General de Liderazgo) y publícala en Facebook, Twitter o Instagram. Deja volar tu creatividad para idear tu propia versión e incluye siempre el hashtag #ShareJourney en tu publicación. Si prefieres, en lugar de tu propia foto, puedes publicar la imagen Mano tendida. Publicar tu foto o esta imagen será una muestra de tu apoyo a emigrantes y refugiados y el reconocimiento de los retos a los que estos se enfrentan a lo largo de su viaje. ¡No te olvides de pedir a tu familia y amigas(os) que también la hagan! 


I Concurso de Fotografía “México, país de destino y sus muros invisibles”. Con el obetivo de onstruir una nueva narrativa sobre México como país de tránsito y destino, a través de un concurso de fotografía que visibilice las fronteras internas de hostilidad y discriminación a las que se enfrentan las personas migrantes y refugiadas en México, la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, a través de su Programa de Asuntos Migratorios (PRAMI), y el Servicio Jesuita a Migrantes México, convocan a la comunidad en general al primer Concurso de fotografía denominado: ‘México, país de destino y sus muros invisibles’.

Cabe mencionar que el consurso es dirigido a no profesionales en fotografía. El periodo de registro de inscripción es hasta este 31 de octubre. Para ello es necesario completar el formulario de inscripción, el cual se puede descargar desde http://www.sjmmexico.org.mx/concurso-fotografico/

Se debe llenar el formulario, descargar y firmar el aviso de privacidad y enviar ambos al correo expofoto@sjmmexico.org. Una vez realizado lo anterior, cada participante recibirá la confirmación de inscripción y podrá enviar su(s) fotografía(s) vía la plataforma WeTransfer al mismo correo.

El concurso está limitado a un total de 50 fotografías recibidas. Si la cifra se completa antes de la fecha estipulada, se cerrará el registro.


Carne y Arena, una experiencia inmersiva sobre la vida de los migrantes. La instalación de Alejandro G. Iñárritu realizada mediante realidad virtual ‘Carne y Arena’ (virtualmente presente, físicamente invisible) explora la condición humana de las personas migrantes. Basada en relatos reales, las líneas superficiales entre sujeto y espectador se difuminan hasta mezclarse, permitiendo a los individuos pasear por un vasto espacio y experimentar a profundidad un fragmento de los viajes personales de los migrantes. Carne y Arena, es una experiencia inmersiva con una secuencia virtual de 6 minutos y medio que utiliza tecnología inmersiva de vanguardia para crear un espacio multinarrativo de luz con personajes humanos.

La instalación Carne y Arena es montada en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, ubicado en Ricardo Flores Magon 1, Nonoalco-Tlatelolco, 06995 Cuauhtémoc, CDMX. El boleto tiene un costo para el público general de $300.00 MXN. Se contará con diversos descuentos (consultar al momento de la compra). Sólo podrán acceder quienes hayan comprado previamente su boleto en línea a través de: http://carneyarenatlatelolco.com

Cabe mencionar que esta experiencia inmersiva no está recomendado para personas con claustrofobia, afecciones cardíacas, antecedentes de convulsiones, epilepsia y/o sensibilidad a las luces intermitentes, problemas de movilidad, mujeres embarazadas y menores de 15 años.

El acceso a Carne y Arena está prohibido a menores de 15 años.

Monday, June 19, 2017

Declaración ecuménica conjunta: Refugiados, una oportunidad para crecer juntos

Con  la World Union of Catholic Women's Organizations y otras 20 organizaciones, nos unimos a esta declaración ecuménica por el Día del Refugiado.
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La Biblia cristiana nos relata la historia de dos hombres, Pedro y Cornelio, con creencias religiosas y culturas completamente diferentes, que al encontrarse descubrieron que Dios les tenía preparado un destino común que ninguno de los dos había comprendido antes. Aprendieron que el Espíritu Santo derriba muros y une a aquellos que piensan que no tienen nada en común.

Mujeres, hombres y niños de todo el mundo se ven obligados a abandonar sus hogares por la violencia, la persecución, los desastres naturales y los provocados por el hombre, el hambre y muchos otros factores. Su deseo por escapar al sufrimiento es más fuerte que las barreras que se alzan bloqueando su camino. La oposición de algunos países a la migración de los desplazados forzosos no podrá impedir que aquellos que padecen un sufrimiento insoportable abandonen sus hogares.

Los países ricos no pueden eludir su responsabilidad por las heridas que han infligido al planeta – desastres medioambientales, comercio de armas, desigualdad en el desarrollo – y que son las que provocan la migración forzosa y el tráfico de personas. Aunque la llegada de los migrantes a los países desarrollados puede suponer ciertamente un reto real e importante, también puede ofrecer una oportunidad para el cambio y la apertura. El Papa Francisco nos plantea esta pregunta: "¿Qué podemos hacer para ver estos cambios no como obstáculos para el verdadero desarrollo, sino como oportunidades para un genuino crecimiento humano, social y espiritual?". Las sociedades que encuentran el coraje y la visión de futuro necesarios para superar el miedo a los extranjeros y los migrantes descubren muy rápido la riqueza que traen y que siempre han traído consigo.

Si, como familia humana que somos, insistimos en ver a los refugiados solamente como una carga, nos estamos privando de oportunidades de solidaridad, que son siempre oportunidades de aprendizaje, de enriquecimiento y crecimiento mutuo.

No basta con que los cristianos profesen amor a Cristo: la fe es auténtica únicamente si se expresa en acciones de amor. Todos somos parte del Cuerpo de Cristo, un cuerpo indivisible. En palabras de Dietrich Bonhoeffer, "solo a través de Jesucristo somos hermanos y hermanas los unos de los otros... A través de Cristo nuestra pertenencia recíproca se hace real, integral y eterna". Si somos un solo cuerpo, estamos entrelazados en una solidaridad que nos define y que nos exige hacer algo.

Los gestos de solidaridad se multiplican cuando sobrepasan las fronteras de la religión y la cultura. Encontrarse con personas de otras creencias nos anima a profundizar en el conocimiento de nuestra propia fe y, en los encuentros con nuestros hermanos y hermanas refugiadas, Dios nos habla y nos bendice como hizo con Cornelio y Pedro.

En todo encuentro genuino tiene lugar un intercambio de dones. Al compartir con los demás lo que tenemos y poseemos, descubrimos que todo es un don de Dios. Y cuando damos la bienvenida a aquellos con los que nos encontramos, hallamos al Dios que está siempre con los vulnerables, en las periferias y en los demás.

Somos testigos de cómo cada vez se construyen más muros por todo el mundo para evitar que los desplazados puedan entrar: no solo muros físicos, sino también muros de miedo, de prejuicios, de odio y de ideologías. Intentemos todos, como una sola familia humana, construir puentes de solidaridad en lugar de muros de división. Nuestras hermanas y hermanos refugiados nos ofrecen una oportunidad para enriquecernos y crecer mutuamente: es Dios quien nos une.

Con el desarrollo de nuevos marcos internacionales como el Pacto Mundial sobre los refugiados y los migrantes en 2018, los estados no solo deberán garantizar una forma más eficaz de compartir la responsabilidad frente a los grandes movimientos migratorios, sino que deberán asumir también la oportunidad de reconocer y poner de relieve las importantes aportaciones que hacen los refugiados y los migrantes a sus comunidades de acogida.


ACT Alliance
Alboan
Anglican Alliance
Caritas Internationalis
Catholic Charities USA
Community of Sant'Egidio
Dominicans for Justice and Peace
Entreculturas
International Union of Superior Generals (UISG)
Franciscans International
Jesuit Refugee Service
Lutheran World Federation
Pax Christi International
Scalabrinian Missionaries 
Scalabrini International Migration Network (SIMN) 
Talitha Kum – Worldwide Network of Religious Life against Trafficking in Persons
Union of Superior Generals (USG) 
Vivat International
Voices of Faith 
World Union of Catholic Women's Organizations (WUCWO)

Thursday, March 30, 2017

El camino de migrantes por México

La condición de la miseria es la expresión más cercana de la fragilidad humana y la necesidad de Dios que tiene el hombre; sólo cuando el ser humano vive la experiencia de la miseria llega a encontrar a Dios cercano a su vida, a percibirlo como Dios-con-nosotros (Emmanuel) que quiere sanar y transformar. Es en este punto donde la persona se descubre como barro quebradizo en el que sólo la fuerza de Dios le podrá dar valor (cfr. 2 Cor 4,7).

La miseria asume la propia existencia personal y unifica el ser porque hace al hombre caminar con el corazón en la mano. Sólo la miseria podrá llevar al ser humano a la misericordia, nadie podrá experimentar la misericordia si no ha pasado por la miseria.
El migrante no sólo camina con el corazón en la mano sino con todo lo que es y todo lo que tiene. No hay más en su vida; en una mochila carga su alimento, su ropa, sus sueños y su fe.

Los migrantes son los hombres y mujeres de la esperanza, maestros de la fe y personas de la caridad generosa: tienen tanta esperanza que se atreven a salir de su patria, se arriesgan a comenzar una travesía que, lejos de la comodidad, les ofrece cansancio, enfermedad, sufrimiento, violencia, sed, hambre e, incluso, muerte; son maestros de fe porque, aunque han vivido abandonados por todos y han pasado un verdadero viacrucis en su lucha por conseguir el sueño americano, creen en Dios y, no sólo creen, sino que se abandonan en Él como niños en los brazos de su padre; tienen una caridad generosa porque descubren que nada es suyo y que todo es un don, por eso viven agradecidos, y no se miden en compartir lo suyo, pues han descubierto que todo ha sido obra de la Providencia y que es Dios mismo quien se encarga de ellos.

El sueño americano
Un pueblo sumergido en la tragedia es el escenario más fértil para la gestación del sueño americano. El migrante espera en Dios, sabe muy bien en quién ha puesto su confianza y que no será defraudado (cfr. 2 Tim 1,12); tiene muy claro lo que quiere hacer: luchar por el sueño americano, lo cual significa buscar alcanzar una vida digna y de calidad en la que pueda progresar de su situación socioeconómica y apoyar a su familia.

En Latinoamérica el motivo de la migración es, sin más, la pobreza. Gobiernos maquiavélicos, sistemas opresores, corrupción, violencia, inseguridad, pobreza extrema, un pueblo que cada vez sufre más y come menos, que no tiene acceso a la educación ni a la salud; en países donde se pasa del bien-estar de unos pocos, al mal-estar de muchos, sí, los pobres son el pueblo nómada porque no tiene hogar, siempre está buscando su lugar, es un pueblo que camina y que, inevitablemente, carga con su miseria.

Situaciones indignas en México
El fenómeno de la migración se convierte verdaderamente en el éxodo de un pueblo que busca la tierra prometida, en la cual, el paso del migrante por México es el desierto que tiene que cruzar para alcanzar el sueño.

El infierno no comienza en la frontera mexicana sino desde la realidad misma del país donde provienen los migrantes, pero, para el migrante centroamericano, México es la experiencia más difícil de su trayectoria.

México es un camino tormentoso puesto que es un territorio muy extenso (en el que hay multiplicidad de climas, desde los más benévolos hasta los más agrestes) y violento (narcotráfico, trata de personas, secuestro-privación ilegal de la libertad, robo, entre muchos otros).

Toda persona que desee llegar a EU tendrá que recorrer por lo menos 2500 kms de frontera sur a frontera norte, cruzar el rio Suchiate, que es la frontera de Guatemala con México. También caminará entre 10 y 15 días, que equivale a más de 250 kms, para llegar a la estación de trenes donde tendrá su primer encuentro con el temido y odiado tren de la muerte o también llamado la bestia, el cual se convertirá en el medio en que se trasportará al norte del país. El migrante tendrá que subir o, mejor dicho, treparse aproximadamente a 15 trenes, bajar de uno y esperar otro, trasladarse de ciudad en ciudad, sin techo, sin un lugar donde llegar, sin dinero y con mucha esperanza de alcanzar su ideal. Después del tren sigue la frontera en sus distintas ciudades del norte, las cuales, son un punto de concentración de migrantes que buscan dar su último esfuerzo para cruzar.

La frontera espera a los migrantes como final de su trayecto por México, ellos llegan muy heridos y cansados, además comienzan a experimentar una fuerte frustración debido a que ya se encuentran en la franja divisoria en la cual se alcanza a ver la tierra prometida de cerca, pero saben que aunque es tan inmediata la distancia, también es sumamente peligrosa; el siguiente paso es caminar por el desierto, por los caminos deshabitados, por los laberintos de la naturaleza que llevan al otro lado, pero que sólo unos cuantos saben el camino, los cuales son llamados "polleros" o "coyotes", que cobran para cruzarlos una cantidad exagerada que el migrante no tiene y que, por lo tanto, tendrá que pedir a sus familiares que le manden o trabajar ahí durante mucho tiempo para poder pagar. El calor del sol por el día golpea tan duro que quita toda fuerza para caminar, por la noche es tan frio que es fácil enfermarse, la sed le hace alucinar y el hambre desfallecer. Todo por el sueño americano.

El itinerario incluye sufrimiento, peligro, enfermedad, asaltos, violaciones, extorciones, sueño, cansancio, miedo, preocupaciones, amenazas, intimidación y autoridades que abusan, en fin la muerte pareciera estar cercana. Todo migrante, sin excepción, ha pasado por todas o la mayoría de estas calamidades. Por esta razón, migración centroamericana es sinónimo de indignidad. Realmente el migrante parece que vive una situación de infierno.

Estados Unidos se convierte en un sueño, sí, un sueño muy difícil en el que se arriesga todo incluso hasta la vida. A pesar de esto, tanto niños, adolescentes, jóvenes, adultos (incluyendo hombres y mujeres) y hasta algunas personas mayores hacen el intento de alcanzar el sueño americano.

El camino como espiritualidad
Los migrantes son hombres y mujeres ligeros de equipaje, tan ligeros que no cargan nada, dependen totalmente de los demás y de Dios; han tomado el Evangelio muy en serio cuando Jesús les dice que no se preocupen de lo que han de vestir, lo que han de comer o beber (cfr. Mt 6,25) realmente dejan a Dios ser Dios, es decir, dejan que Dios se encargue de ellos.

Tanto los migrantes como las personas que llegan a ayudarlos, de cualquier forma que lo hagan, entran en una dinámica de amor sorprendente en la que todos son testigos de que la miseria y la misericordia conviven, de que Dios no es ajeno al dolor de sus hijos, de que la caridad es la mejor respuesta y el lenguaje universal; aquí no hay legales ni ilegales, aquí todos son hijos de Dios y, por lo tanto, hermanos entre sí.

El camino se convierte en una oportunidad de contacto con Dios en la que se descubre a Jesús como camino (Jn 14,6) y se tiene la conciencia de que Dios está de su lado, es una espiritualidad que alimenta su fuerza al caminar y su paz en medio de la tormenta.
Donde parece que el infierno está más presente es donde la Iglesia está más cercana. La Iglesia católica es, directa e indirectamente, la mayor promotora del migrante en México (aunque no es la única). La presencia de las personas que ayudan es un testimonio de la presencia de Dios en la vida del migrante, son ejemplo para un mundo que necesita ver y tener figuras palpables de seres humanos que quieran atreverse a salir de sí mismos, pasar del frío de la indiferencia al calor del amor. Así como lo hizo Jesús.

Mientras los migrantes viven las bienaventuranzas que Jesús predicó (cfr. Mt 5, 1-12), las personas que los ayudan viven las obras de la misericordia (cfr. Mt 25, 34-46). Tanto migrantes como la gente que sale a su encuentro, gracias al fenómeno de la migración, se están ganando el cielo día a día. Sí, ellos son los más dignos del Reino de los cielos. Son los preferidos de Dios.

El camino se convierte en una fuente de espiritualidad, la migración es germen de santidad.


Escrito por Oscar Loya Terrazas
Publicación original de Religión Digital



Thursday, January 19, 2017

Frontera Libre

Frontera Libre es una plataforma en internet para el desarrollo estadístico, manejo de información migratoria así como la búsqueda de migrantes.  

Para contribuir a la búsqueda de migrantes perdidos, hacen uso de su red de sitios afiliados y del internet como medio de comunicación para adquirir información de su ubicación y poner a disposición de sus familias un sistema de notificación de migrantes desaparecidos.

Esta iniciativa surge a partir de la necesidad de poder encontrar a migrantes perdidos. Ya que durante su viaje algunos de estos migrantes pueden quedar incomunicados y sus familias muy preocupadas por no saber de ellos.  Desde la perspectiva de algún familiar seguramente les gustaría saber dónde fue la última vez que lo vieron, y si no sabes esto, ¿dónde empezar a buscarlo?, esta situación es una realidad que todos los días viven muchas familias.

Frontera Libre (www.fronteralibre.com) propone dos formas de encontrar a migrantes perdidos:
- La primera es registrando la ruta del migrante, estableciendo su ubicación mediante el ingreso a algún albergue que cuente con su sistema de reconocimiento facial.
- La segunda es mediante una alerta de migrantes desaparecidos que aparecerá en la página de error 404 en los sitios web afiliados, con intención de recabar información que permita su localización.

Servicios que ofrecen:
Para albergues. Un sistema con reconocimiento facial para el registro y control de migrantes recibidos. Este sistema tiene la capacidad de exportar esta información para otros usos como el estadístico y de control.

Para el migrante. Lleva un registro de la ruta recorrida por el migrante, sabiendo en que albergue se encuentra o el ultimo que visito, brindando información para tranquilidad de la familia y allegados.

Para la familia del migrante. Información útil sobre la ruta y/o ultima ubicación registrada del migrante en nuestro sistema.

En caso de desaparición del migrante, se brinda el apoyo con la búsqueda de su familiar perdido mediante la publicación de sus datos en nuestro boletín de migrantes perdidos (Error 404) en nuestros sitios de afiliados.