Showing posts with label religiosa ccvi. Show all posts
Showing posts with label religiosa ccvi. Show all posts

Wednesday, June 5, 2024

Una Guadería en el Espíritu del Evangelio

La hermana María Luisa Velez CCVI desde las páginas sagradas del Evangelio hasta las calles más frágiles por la pobreza encontró inspiración para crear un espacio de cuidado, crecimiento y esperanza. Aquí compartimos una pequeña crónica de su itinerario. Es una historia de cómo el evangelio del amor guía cada paso, desde la semilla de la idea hasta el florecimiento de una misión compartida. La historia de la Estancia en Santa Fe nos recuerda que, incluso en los tiempos más desafiantes, la luz del Evangelio puede guiar el camino y encender la solidaridad.


UN AMOR APASIONADO
Miriam Bannon CCVI
 
Por el año 1969 cuando la hermana María Luisa era juniora y trabajaba como maestra en el Instituto Miguel Angel, la hermana Lourdes Nava la invitó a un curso (sobre la sobre la teología de la liberación) en el ITES. Este curso le abrió horizontes. Si antes le ardía el corazón con los cambios del Vaticano II, en el modo de vivir y actuar en la Iglesia, más le ardía el corazón de esperanza de justicia social. Más tarde en 1985 la congregación le brindó a María Luisa otra oportunidad de tomar un curso de cinco meses en Brasil sobre misionología. Ahí tuvo el gusto de conocer a 40 personas de diferentes países que coincidieron todos en un mismo anhelo: ser una iglesia abierta y comprometida. Juan Luis Segundo, Pablo Richards, Gustavo Gutiérrez, Salvador Beocio, y otros fueron sus maestros y ellos les hablaron del papel del laico, religiosos y religiosas insertadas en las periferias. 

ENCUENTRO CON PALABRA DE DIOS EN COMUNIDADES PERIFERICAS
Estos cursos junto con unos talleres en MACC en San Antonio, le llevó a nuestra hermana Maria Luisa, al terminar su periodo en el liderazgo congregacional, de 1984 a 1990, a tomar un año sabático en Sur América con el motivo de conocer experiencias de CEB’s en las periferias. Para ello, la Hna. María Luisa se puso en contacto con congregaciones en Chile, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. A donde llegaba procuraba quedarse con comunidades en poblaciones periféricas. En estas comunidades conoció las CEB’s en donde hablaban de la vida. Hablaban de un Dios cercano, viviendo entre ellos, luchando por la justicia.  Compartian sobre lo que costaba ganar el dinero para vivir cada día. La Hna. María Luisa se quedó cada vez más convencida de que eso era ser iglesia.  Cuenta que, en Chile, por ejemplo, conoció a un sacerdote llamado Mariano Puga. El P. Mariano optó por vivir pobre y en la periferia. Aunque era arquitecto antes de ser sacerdote, trabajaba ocho horas diarias como pintor de paredes y en la tarde, terminando su trabajo, celebraba misa con toda la gente del barrio. Después de misa y la convivencia, al terminar el día, entre 10.00 y 11.00 p.m. oraba junto con su pequeña comunidad. Cuando la Hna. María Luisa llegó, el P. Mariano se fue a dormir en una litera para dar a María Luisa su cuartito pequeño que tenía solamente una cama, una silla y una maleta parada. 
Terminando el año sabático, María Luisa regresó a México completamente convencida de que la única forma de hacer un cambio es a través de la Palabra de Dios en un vecindario periférico. 

COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE EN LA PARROQUIA DE LA ASUNCIÓN, SANTA FE
Parroquia Asunción 1991. Hnas. María Luisa, Miriam y Emilia.
Parroquia Asunción 1991. Hnas. María Luisa, Miriam y Emilia.
En 1991, la Hna. María Luisa estableció una comunidad mixta de hermanas y laicas misioneras que querían servir en la Parroquia de la Asunción, Santa Fe, CDMX. Después de un año de haber llegado, la comunidad buscó una casa en el barrio de Ampliación el Pirul en la barranca de Santa Fe. Ahí empezamos, María Luisa y yo a impartir clases de biblia popular en diferentes casas. La Hna. María Luisa soñaba con transmitir el tipo de Iglesia que había vivido en América Latina. Fundamentó sus clases de biblia en los escritos de Carlos Mesters, Carlos Bravo, Gustavo Gutiérrez y Leonardo Boff entre otros, siguiendo la metodología de Javier Saravia. Procuró que fuese una reflexión participativa, abierta y ecuménica. 
Lo mismo que ella había vivido en el estudio de la Biblia, prendió el corazón en el grupo y con el tiempo llevó a las(os) participantes a formar dos grupos de CEBs. Estas comunidades, al orar y ver la realidad a la luz de la Palabra de Dios, llegaron a la conclusión de que era importante hacer algo por la comunidad. En aquel entonces en Santa Fe había mucha basura en las calles. Empezaron un primer proyecto en torno a la basura, tomando la decisión de separar la basura, pero después de unos meses les rebasó porque era demasiada basura y dejaron de separarla. 

La segunda iniciativa de las comunidades de base fue en torno a la comida. A través de la Hna. María Teresa Valdez, conocieron a los dueños de Verde Valle (una compañía que vende semillas). Hablaron con los dueños y lograron comprar las semillas con un 25% de descuento. Las comunidades abrieron una tienda de venta de productos básicos -  frijol, arroz, lenteja etc. Del 25% de descuento las comunidades solo tomaron el 5% para pagar el transporte y algo para la persona vendía. Eso hacía que la gente pudiera comprar con un descuento del 20% menos del costo. Les fue muy bien en la venta al principio porque los productos eran de calidad. Pero luego a los cinco meses la Bodega de Aurrera abrió su tienda y empezaron a vender productos más baratos, pero no de la misma calidad. Tristes, las CEB’s se dieron cuenta que ya no les convenía vender porque la gente compraba en la otra bodega. 

Las comunidades volvieron a pensar qué podrían hacer. Entre ellas surgió la idea de una guardería, porque vieron que era una necesidad muy grande. La Hna. María Luisa  recuerda historias de mamás que, por tener que irse a trabajar, apagaban el gas y la luz y dejaba a sus niños encerrados. Otras veces dejaban a los niños con las abuelitas, pero cuando los niños crecían y empezaban a correr, las abuelitas no podían alcanzarlos. Como la parroquia estaba sectorizada, las CEB’s decidieron lanzar una encuesta en cada una de las nueve zonas para ver qué opinaba la gente acerca del cuidado de los niños mientras las mamás trabajaban. Resultó unánime. Todas las familias encuestadas opinaron que una guardería era necesario. 
Al constatar qué sí era una necesidad, la Hna. María Luisa sondeó entre los integrantes de CEB’s quienes querían trabajar en una guardería y los animó a prepararse.  Unas 15 personas dijeron que sí y optaron por tomar un curso de seis meses en educación popular en puericultura y en educación a nivel prescolar. Terminando el curso, la Hna. María Luisa les insistió mucho, haciendo hincapié que era muy importante seguir estudiando porque la guardería se tenía que incorporar a la SEP. Además, la Hna. María Luisa se comprometió a acompañarles en la búsqueda de donativos para poder seguir estudiando. 

La fuente de motivación de ellos siempre fue la Palabra de Dios, ahora encarnada en sus corazones, manos y pies. Mientras se preparaban, buscaban una casa en renta para empezar la guardería. Gracias a Dios, tuvieron suerte de encontrar una casa amplia en la calle de Paso Ancho, #149, en Colonia Ampliación La Mexicana y ahí empezaron la guardería, bajo la dirección de la Sra. Lourdes Cruz, el 1 de Oct 1995. Le dieron el nombre de Estancia Infantil Vasco de Quiroga en honor del fundador del Pueblo Hospital Santa Fe. 

Permanecieron varios años en la casa en Paso Ancho durante los cuales empezaron las comunidades a pensar en establecerse como una institución de asistencia privada para que la guardería se quedara para Santa Fe y que nadie pudiera quedarse con ella. La Hna. María Luisa habiendo consultado con las comunidades integró un patronato.
·       Presidente, ella misma, Hna. María Luisa
·       Secretaria, Srita. Patricia Mañon
·       Tesorero, Sra. Aurora Alcántara
·       Vocales, Sras. Vivian Kolher y María Vélez


A la vez se empezó a juntar fondos para la compra de una casa más grande para la guardería. La mayoría de los donativos los fue consiguiendo a través de familiares y amistades. Poco a poco se logró juntar el dinero para la compra de una casa amplia que habían visto y que les parecía adecuada en la calle de Ramón López Velarde, en Santa Fe. Al comprar la casa tuvieron que arreglarla y adecuarla a las necesidades de una guardería. Con todo y los arreglos el costo subió. Guadalupe Vélez, la hermana biológica de la Hna. María Luisa, fue la arquitecta que ayudó mucho a restaurar la casa. Revisó la cimentación para que no se cayera en caso de temblor. Tuvo que tirar algunas partes de la casa para asegurar que todo estuviera bien. Cobró solamente los gastos en la mano de obra, pero no realmente su trabajo. Como ella, otras personas fueron muy generosas. La Sra. Aurora Alcántara puso el techo en el patio y el Instituto Miguel Angel donó mesas, sillas y escritorios.

Ocho años después, a mediados del 2003, cuando todo estaba arreglado, la guardería se trasladó a Ramón Lopez Velarde #7, contando con 15 personas preparadas. La Hna. María Luisa les seguía recordando que su trabajo iba más allá de cuidar a niñas y niños, sino también continuar su desarrollo profesional.

SALTOS DE ALEGRÍA Y RETOS POR EL CAMINO
Contó María Luisa de muchos retos y saltos de alegría por el camino. 

Saltos de Alegría…
La Palabra de Dios en las CEB’s que llevó a los participantes a comprometerse en un servicio fuerte y de largo plazo en la comunidad .
Personas entregadas a una atención de calidad a bebés, niñez y también a los papás y mamás.
El apoyo del patronato especialmente de la Sra. Aurora Alcantara que personalmente asistía a la guardería con mucha frecuencia. Ella además de orientar a las maestras a rediseñar los espacios en los salones, apoyaba en los tiempos de comida diaria durante varios años. La Sra. Vivian Kohler, como vocal, se preocupó por las finanzas de la guardería enviando a su hija y a un señor de su confianza para revisar que las finanzas estuvieran bien. La Sra. María Vélez aportó económicamente para las necesidades que había y sigue aportando hasta el día de hoy. La Srita. Patricia Mañon aportó con su experiencia pedagógica, trabajando con las maestras. Muchas otras personas e instituciones también han aportado tiempo y recursos – Monte de Piedad, nuestra congregación: las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, la Fundación Hilton y otras más.
El personal presente que sigue estudiando. Se están preparadas para responder a las exigencias de las SEP y de la realidad y así dar un mejor servicio a los papás y a los niños.
El pilar que ha sido la Mtra. Francisca García, conocida y respetada ampliamente en la comunidad de Santa Fe. Gracias a su tenacidad como administradora y directora, la guardería ha continuado con un máximo nivel de atención, un ambiente de respeto, un lugar agradable, limpio y de bienvenida. Además ella ha sido una persona clave para la unidad y el ánimo del personal.  

Retos…
Por largos años, el personal no quería seguir preparándose: Solo una persona, Lucy Sánchez siguió estudiando, llegando a titularse como maestra. 
Cambios de personal en la dirección: Al incorporarse a la SEP, se tenía que cumplir con los requisitos requeridos. Cuando venían los inspectores, revisaban hasta debajo el tapete. No fue fácil encontrar a personas tituladas, con el don de integrar equipo y de tratar de manera horizontal a las maestras de tener al día los planes de estudios y que no faltaran al trabajo.  En el transcurso de 25 años hubo ocho cambios de directora.
 

SEGUNDA PARTE: “Soy maestra de profesión y de hueso colorado,” dice Francisca. 
TESTIMONIO DE LA MAESTRA FRANCISCA GARCIA
Llegué a conocer a la hermana María Luisa porque la guardería, en un principio, estaba en mi calle (Paso Ancho), prácticamente enfrente de mi casa. Al jubilarme de ser maestra, María Luisa me pidió ayudarle en los trámites para incorporar la guardería a la SEP (Secretaría de Educación Pública). Respondí con gusto porque creí en el proyecto de la guardería y además quería echarle la mano a la hermana María Luisa. De ahí, en el 2002 inicié como maestra. Un año después me invitaron a ser directora. Al asumir esta responsabilidad, me dediqué primero a mejorar unos aspectos prácticos, por ejemplo, la calidad de comida para los niños y la limpieza. De hecho, cada año me propongo una meta y me da mucha satisfacción al cumplirla. En una ocasión, al darme cuenta de que había bajado la motivación, mi meta fue sembrar una mejor visión y un compromiso de parte de las maestras a seguir estudiando e ir superándose. Fue un caminar cuesta arriba. Muchas salieron porque no querían seguir estudiando.  Gracias a Dios, actualmente todas las maestras están tituladas. Junto con la directora, la Sra. Rosario Márquez Silva y el plantel de maestras, promovemos el desarrollo psicomotriz. Enfatizamos la preparación adecuada de los niños y niñas para iniciar primaria y familiarizamos a los niños con la computadora. Trabajamos unidas. Hay sentido de equipo y de responsabilidad. Trabajamos con creatividad y con buena disposición. 

Me dio gusto además recibir del 2008 al 2012, a unas seis misioneras laicas del Verbo Encarnado quienes prestaron servicio por uno o dos años en la guardería. Asistieron a las maestras en las actividades educativas con los niños. Enseñaron inglés y convivieron tanto con las maestras como con los niños. Me impresionó ver cómo iban sensibilizándose a la situación social y económica de los niños. 

Un aspecto fuerte de mi trabajo como directora fue la administración. Gracias a Dios, conforme iba creciendo la guardería, en el 2015 se decidió separar las dos funciones y yo me quedé como administradora.   
Lo clave para mi es animar a la corresponsabilidad, vincular a papás y mamás con el proceso educativo. Los invitamos a participar en actividades en la guardería y sí responden. Es una gran alegría encontrarme con ellos. De hecho uno de los papás que estuvo en la guardería hace 20 años, ahora tiene a su hijo con nosotros, en 3ero de prescolar. Actualmente tenemos 50 niños en grados: 
·       Maternal 1, de 1 ½ años a 2 años con 5 meses
·       Maternal 2, de 2 ½ años a 2 años con 11 meses
·       Prescolar 1, de 3 años
·       Prescolar 2, de 4 años 
·       Prescolar 3, de 5 años
Nos comunicamos con los papás y mamás por medio de evaluaciones bimestrales del desarrollo de sus hijos e hijas. Además, les organizamos pláticas sobre el desarrollo mismo, la alimentación y la salud, (en particular lo tocante a vacunas). 

Actualmente nuestro horario de atención es de 8.00am – 3.00pm. A futuro nos gustaría ampliar el horario porque muchos papás y mamás salen de trabajar a las 7.00pm. Junto con esto, nos gustaría retomar el servicio del cuidado a lactantes. Es un reto muy grande porque implicaría doble turno. Otro reto es la administración en sí. Hay que subir el estado de cuentas e informes a las plataformas tanto del IAP como del SAT. Nuestras colegiaturas son bajas porque nuestra razón de ser es servir a familias de bajos recursos pero nuestros recursos económicos son pocos. Aunque recibamos ayuda de familiares y amigas de la hermana María Luisa, sigue siendo un reto estar al día en los pagos y no tener adeudos. Nuestra meta actual es llegar a tener 100 niños. Así podríamos salir con los gastos sin tener que depender de donativos para el funcionamiento diario de la guardería.


TESTIMONIO DE LA DIRECTORA ROSARIO MÁRQUEZ SILVA
Empecé en la guardería en agosto de 2021. Fue un año muy difícil. Estábamos saliendo del Covid. Tuvimos que aprender a dar clases en línea y desde nuestras casas. Tristemente en aquel entonces mi esposo murió de Covid y yo estuve hospitalizada y por catorce días, intubada. Ahora post Covid, hay un panorama nuevo.  El número de niños y niñas que vienen a la guardería va en aumento; la gente habla muy bien de nuestros servicios. Somos ocho maestras ya. La enseñanza por medio de proyectos nos está funcionando bien. Hemos tomados cursos de capacitación en escuelas activas más que metódicas. Nuestros niños y niñas aprenden a explorar e investigar. Es un auto aprendizaje. Además de la educación, procuramos cuidar el valor nutricional y hemos logrado retomar el comedor. Tenemos esperanza que mas personas seguirán encontrando en nuestra institución un espacio seguro y de crecimiento.

Termino agradecida por las historias sagradas que se me ha compartido. Sin duda alguna, este es un relato de fe, esperanza y acción, donde el Evangelio ilumina el camino hacia un futuro lleno de oportunidades.

Tejiendo Cambios

El inicio de la pequeña industria del tejido a mano…
La hermana María Luisa Gamboa llegó a Tampamolón, en la zona sureste del Estado en la Huasteca (México), en el año 2003, como respuesta pastoral a las comunidades indígenas. El Hospital Muguerza invitó y apoyó a las hermanas en su labor ministerial. Con el motivo de promover la dignidad de las personas, empezó María Luisa por visitar a las comunidades en ocho municipios, cercanos unos a otros, para conocer a la gente y para ver qué necesidades tenían. En el visiteo le llamó la atención la pobreza y la vunerabilidad de las mujeres. Las mujeres acostumbraban aplicar bordados en las servilletas y aunque fueran preciosas, se vendían poco. Entonces la Hna. María Luisa les sugirió que pensaran en hacer prendas de ropa además de las servilletas. Como las mujeres querían tener un ingreso adicional en la casa, les pareció buena la idea. 

Para lanzar este proyecto, la Hna. María Luisa pidió ayuda a su mamá que sabía de costura. Su mamá con mucho gusto les hizo patrones de diferentes tamaños, con papel de periódico. Luego Maria Luisa compró manta e hilaza y con eso las mujeres empezaron a aprender a hacer cortes de blusa. Todo había que armarlo a mano pues no se contaba con máquinas de coser.


Cuando llegó la Hna. María Cardoza, un año después, en el 2004, a trabajar con la Hna. María Luisa, al ver el entusiasmo y empeño de las mujeres se acordó de sus años de estudio de cuando era más joven. En su juventud la Hna. Mary (como la mayoria la llamamos) había tomado clases de corte, pero no le había prestado mucho interés, sin embargo, ante la necesidad que ahora veía, se regresó a su tierra natal y buscó a su maestra de corte y le pidió le enseñara a elaborar camisas y prendas de ropa para niño y niña. 

¿Cómo vender la mercancía? 
Una cosa es la producción de las prendas de ropa, otra, es la venta. Para vender los productos, las mujeres envían a unos representantes de sus comunidades a llevar sus productos periódicamente a lugares de venta en la cuidad. Todos cooperan de antemano con los gastos de transporte, comida y hospedaje. Cada prenda lleva el nombre de la persona que la hizo y el precio de la prenda. Al regreso entregan las ganancias según la venta.

Logros obtenidos
En un momento dado las mujeres fueron invitadas a participar en un concurso de Proyectos Exitosos a nivel nacional organizado por FONART (Fondo Nacional de Fomento a las Artesanías) y después de pasar por las diferentes etapas: regional, distrital, estatal lograron llegar a la última etapa, la Nacional en la ciudad de León, Guanajuato. No obtuvieron el primer lugar, pero sí, ser tomadas en cuenta para asistir cada año, durante un mes, con todos los gastos pagados (hospedaje, transporte, alimentación) y lo más importante, contar con un espacio para vender sus prendas en la Feria Nacional Potosina (FENAPO) -una de las ferias más importantes en el país. Hasta el día de hoy continúan participando. Esto nos habla de la calidad que han alcanzado sus productos.

De la Huasteca al Valle de Mezquital
Unos quince años después, por el 2016, habiendo afianzado esa industria casera en Tampamolón, María Luisa y Mary optaron por trasladarse a Chilcuautla, Hidalgo, al Valle del Mezquital a trabajar con las mujeres de las comunidades Hñahñu u Otomí. El Valle de Mezquital en un tiempo fue considerado la zona más pobre del país. De hecho, las aguas negras de la Ciudad de México son descargadas ahí. Sin embargo, gracias al gobierno estatal, a la inversión de mexicanos retornados de Estados Unidos y del apoyo de Alemania se pudo instalar un sistema de riego a base de canales que bañan las tierras de cultivo. Las familias mexicanas que retornaron al país invirtieron en viveros e invernaderos y con riego por goteo empezaron a cultivar lechuga, jitomates, broccoli, calabaza, coliflor y tomates. Esto ha mejorado mucho la economía de la región.


Poco a poco iba creciendo la pequeña industria…
Las hermanas María Luisa y Mary habiendo visitado las comunidades Hñahñu y habiéndose dado cuenta que la necesidad de las mujeres era tener un ingreso propio, animaron a las mujeres a diversificar sus productos. Las hermanas les compartieron sus aprendizajes para hacer blusas, vestidos de niños, faldas, camisas, bolsas, monederos, etc. Además con el apoyo económico de la Fundación Hilton y de Christus Health, las hermanas han logrado comprar máquinas de coser, sillas y mesas que son de gran utilidad para toda la comunidad. 

Con Cara al futuro
Hasta el día de hoy, sigue fuerte el proyecto en los dos lugares, Tampamolón y Chilcuautla. Una vez al año regresan las hermanas a la Huasteca y ahí se reúnen con las coordinadoras y todas se capacitan en nuevos modelos. Asi las hermanas siguen apoyando y acompañando a los 6 grupos de mujeres en esa comunidad.
Ademas de acompañar a las mujeres artesanas, las hermanas María Luisa y Mary también participan con toda la comunidad de fe local en cuatro áreas de la pastoral social: el área laboral, penitenciaria, compromiso social y el área ecológica. En el 2022 consiguieron fondos de la Fundación Hilton para apoyar a 36 familias en la conservación de maguey, planta muy importante para su trabajo diario. Para proteger las plantas de maguey de los animales, la fundación apoyó con 74 rollos de maya ciclónica de a 50 metros cada rollo. Con esta ayuda las familias pueden seguir trabajando con la fibra del maguey y conservar el uso del Telar de Cintura, técnica ancestral con la que elaboran el ayate y otras prendas artesanales.



Al contemplar la pasión y el compromiso de nuestras hermanas en su acompañamiento a las mujeres, experimento un profundo orgullo de lo nuestra Congregación está logrando a través de Mary y María Luisa. Esa fe inquebrantable, generosidad y dedicación encarnan el espíritu del Evangelio. Nuestras queridas María Luisa y Mary no solo están aliviando los desafíos sociales en dos comunidades indígenas, sino que están cultivando un cambio transformador que enriquece a toda la sociedad. Su ministerio es una inspiración; un testimonio del poder del amor, creatividad, y la solidaridad.
 
Esccribe Hna. Miriam Banon CCVI

Thursday, December 19, 2019

Ellas, las Hermanas del Verbo Encarnado


De izquierda a derecha: Víctor Mendoza, Hna. Grace O'meara
y algunos amigos. - Cambio Puente, Chimbote - Perú
Había polvo. Diría abundante polvo en el trayecto de Chimbote a Cambio Puente (Perú). Era una tarde de febrero de 1984, si mal no recuerdo. Los universitarios de la Comunidad Setiembre de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC) de Trujillo, decidimos visitarlas. Llamaba la atención su forma de vida. Y creímos que eran testimonio vivo del ser cristiano, ser cristiana. Nos dijeron que se trataba de una comunidad de religiosas que vivía con y como los pobres.
Cambio Puente es un poblado menor en la periferia de Chimbote y la casa convento en la que vivían las hermanas se veía muy sencilla como la totalidad de las viviendas de la zona en la época. Las paredes eran de adobes y el techo de palos y esteras.  Era una más del pueblo. Al llegar, una sonrisa amable nos dio la bienvenida. En mi recorrido visual por la casa hubo un hecho que me llamó particularmente la atención. En el oratorio estaba una hermana anciana en oración, su rostro reflejaba paz infinita y conexión con Dios. Transmitía serenidad y confianza en un entorno social marcado por la violencia. Todo era silencio. Las luces del sol iluminaban su rostro resaltando sorprendente belleza. Me emociona lo que transmitía en ese momento que, hasta la fecha, mantengo vivo el recuerdo.
Posteriormente las conocí como “las Hermanas del 21 de abril” (su casa principal se encontraba en la urbanización 21 de Abril de Chimbote). Siendo ya un profesional ingreso a trabajar a la Comisión de Justicia Social de la Diócesis de Chimbote y una de mis compañeras era “una hermana del 21 de Abril”. Se dedicaba a la pastoral de cárceles y era muy exigente con un joven abogado, o sea yo. Me pedía que organizara cursos y talleres para los internos y personal penitenciario sobre legislación penal, contra la tortura, y derechos humanos. ¡Tampoco descuide los procesos penales! Ella, además de visitar a los procesados asistía a sus familiares. Con periodicidad viajaba a Huaraz para hacer seguimiento de casos porque, en ese entonces, las instancias superiores de justicia se encontraban en esa ciudad.
Con mi compañera de trabajo nos fuimos haciendo amigos. Con ella poco a poco conocía más de la congregación “Doscientos seis” que con humor hacía referencia a la CCVI (por el significado en números romanos); y que en español significa Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado. Me comentaba que el centro de su labor misionera eran la salud y la educación pero que existía el interés en profundizar el sentido amplio de la dignidad humana y, por extensión, los derechos humanos.
El quehacer misionero de las Hermanas en Chimbote por el respeto a la dignidad de las personas se manifiesta en el Sistema de Salud Verbo Encarnado desde su Centro Médico de Salud Especializado Santa Clara y en el servicio de hospicio a domicilio. Del hospicio fui un activo colaborador y que, a través de otra hermana amiga, comprendí el sufrimiento de los enfermos terminales y la preparación para el buen morir. Este hecho se tradujo en una experiencia significativa a nivel personal y familiar con la partida de mi querida madre. Hoy, además, la educación y otras prácticas pastorales no están fuera del quehacer de diversas hermanas en Perú.
Con el tiempo la Congregación crea el Comité Internacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC CCVI) a la que fui invitado para integrarme y responder a Cristo que, sufriendo en la persona de una multitud de enfermos y desvalidos de toda clase, proporciona un espacio para el diálogo y el intercambio, así como para hacer realidad los valores de justicia, paz e integridad de la creación en la sociedad actual y en los diferentes ministerios CCVI.
La sonrisa amable recibida en Cambio Puente se ha multiplicado hoy cuando las hermanas mayores después de misa en la Ciudad de México, me dicen ¡bienvenido!
¡Alabado sea el Verbo Encarnado!
Víctor Mendoza y las Hermanas Grace O'meara y Katty Huanuco
- San Antonio, Tx - EE.UU.

Comité Internacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación
- Ciudad de México, México


Víctor Mendoza Barrantes
JPIC CCVI  (Chimbote, Perú)

Tuesday, November 27, 2018

Testimonio de El Paso, TX por Hma. Ceci Zavala

Mi experiencia en el albergue de El Paso fue muy dificil por el sufrimiento de los/las migrantes y sus luchas.  La mayoria de los/las migrantes (madre e hijos/as o padre e hijos/as) llegaron sin dignidad por las condiciones de su viaje o su tiempo en los centros de detencion en donde se lo perdieron.  

Pero fue una alegria verles recuperar su dignidad en el albergue y tenerlo de nuevo cuando salieron.  Por eso el servicio del albergue es simplemente ayuda HUMANITARIO. 

Tambien me disfruto ver el equipo de muchos, muchos, muchos voluntarios trabajar juntos.  Las donaciones (ropa, comida, tiempo) de muchas personas me dieron ESPERANZA; la esperanza en la buena voluntad de personas, y la esperanza que otro mundo sea posible... 

Por Sr. Ceci Zavala, CCVI 

Hermana Ceci Zavala, CCVI

Testimonio del Albergue San Carlos por Hma. Bertha Elena Flores CCVI

Memorias del Albergue San Carlos del Seminario de El Paso, Texas para los/las Inmigrantes Centroamericanos.


No hay palabras para describir lo que es un albergue, solo cuando se es testigo del alivio que otorga a tantas personas se alcanza a valorar y apreciar en toda su magnitud. Que bendición tan grande es formar parte de la solidaridad con los migrantes y cómo atrae cómo un iman la solidaridad de más personas e instituciones.

El centro de Saint Charles se mueve con un equipo de voluntarias en su inmensa mayoría mujeres 
mayores de 50 años que cubren los servicios de alimentación, hospedaje, lavandería, servicios de conexión telefónica con los parientes o personas que los recibirán, y servicios de transporte a las estaciones de autobuses o al aeropuerto.


Seminario San Carlos de El Paso, TX
Somos 10 voluntarias de tiempo completo, que vivimos en el albergue. Los voluntarios de alimentos vienen al mediodía y en la noche, y cubren algunos desayunos.  Nosotras llegamos el lunes 4 de noviembre a media mañana, e inmediatamente nos empezaron a mostrar las instalaciones y a describir las políticas y procedimientos de cada día. Nos explicaron que cada día llegan al albergue entre 30 y 40 personas, pero hay días que llegan 60 o 70, nuestra máxima capacidad es para 100. Vienen de Honduras, El Salvador, Guatemala y Brasil y permanecen en el albergue dos o tres Días.  

El desayuno se prepara aquí, y las voluntarias cubrimos el trabajo de cocinar y servir las mesas. Las comidas y cenas los preparan diferentes equipos de las parroquias de El Paso y lugares vecinos. Todos los días se lavan de 50 a 80 o más toalllas, y las sábanas de todos, las cobijas solo se desinfectan con spray. 

Un autobús trae a las personas todos los días de los Centros de Detención de Inmigración a los 8 diferentes albergues qué hay en El Paso, Texas. La mayoría de ellos pasan de 4 a 15 días detenidos en el Centro. Allí solo reciben un alimento al día y solo pueden bañarse una vez durante toda su estancia. La temperatura la conservan fría, así que cuando llegan al albergue vienen exhaustos y casi todos los niños llegan resfriados. La mayoría viajan con uno o dos niños, algunos con bebés.
El estrés varía de acuerdo al carácter de las personas. Una tarde una mujer que viajaba sola con su hijo de 5 años se desmayó cuando esperaba su turno para bañarse, el pobre niño lloraba y gritaba asustadisimo, por miedo a que su mamá pudiera morir. Fueron minutos que sentimos como horas, hasta que la mamá, una joven de 24 años recobró la conciencia.


Cuando llegan al albergue, lo primero que sucede después de darles la bienvenida, es pasar a registrarse y a hacer contacto telefónico con las personas que los recibirán en el pais: llaman a New Jersey, Maryland, Maine, New York, Massachusetts, Virginia, North Carolina, North Dakota, South Dakota, Indiana, Missouri, Kansas, California, Louisiana, Georgia, Florida, Texas, Nuevo México, para que les compren el boleto para su viaje, pues ellos llegan sin dinero. Cerca del lugar al que viajan deberán ir a la Corte.


Luego se les da ropa limpia y adecuada al lugar a donde viajarán, una bolsa con todo lo que necesitan para su aseo personal, una toalla, cobija y almohada y se les invita a que pasen a darse un baño con agua caliente, esto los ayuda a relajarse y a descansar, de ahí pasan a cenar. Siempre llegan con mucha hambre, conmueve hasta el alma ver como los bebés “devoran” la comida. Si se les cae un pedacito de comida con sus pequeñas manos lo recogen y se lo llevan a la boca, a veces pedacitos de comida que podrían ser considerados migajas...., es difícil contener las lágrimas cuando se presencia esto. No solo los bebés también los niños y los adultos. Al final de la cena el ambiente cambia y se empieza a sentir el efecto de la acogida fraterna y solidaria.

¿Y por qué se vienen?
La mayoría vienen huyendo de condiciones de extrema pobreza y de la violencia del crimen organizado, que sigue aumentando en Centroamérica. Ayer llegó un matrimonio de Guatemala con tres hijos, tuvieron que huir porque dos hombres encapuchados y armados exigieron que se les pagara la cuota por el pequeño negocio que tienen, al no recibir el dinero que ellos deseaban le dieron a él 6 balazos a quemarropa y lo dejaron por muerto. El trae las marcas todavía recientes de 6 balas que entraron y salieron de su cuerpo, así que tiene 12 cicatrices, 10 de ellas alrededor de la cintura, y del corazón, una de las balas rompió un hueso del brazo, y trae una placa y 6 tornillos. Vive por la gracia de Dios.


Ayer llegaron tres niñas con sus cabecitas llenas de piojos y liiendres, las tres estaban muy asustadas y lloraban. Gracias a Dios tenemos un excelente botiquín y había un tratamiento, así que pudimos dar el tratamiento inicial, se corrio la voz de que yo era excelente para tratar este problema! Y quedaron en mandarme a los clientes en caso necesario.


Todos los días hemos tenido casos de resfriados, algunos llegan muy enfermos. Ayer llegaron un niño y una niña con varicela. Inmediatamente el doctor tomo las precauciones necesarias, pues todos los días se da una vuelta después de su trabajo.


Los niños son una lección viviente de lo que es la resiliencia, llegan agotados, tristes, nerviosos, al día siguiente, los vemos jugando fútbol, en el jardín seco de invierno del seminario, Felices! Riendo! Generalmente se les unen los papás. Las mamás cuidan a los más chiquitos y a los enfermos.


Los días se pasan y las energías se agotan, a la semana hay que hacer una pausa para recobrar fuerzas.


Escrito por Bertha Elena Flores CCVI

Saturday, November 11, 2017

Tejiendo Nuestra Identidad acompañadas de Nuestros Ancestros

Aquí les comparto mi experiencia en el Encuentro de Vida Consagrada de Pueblos Originarios en la comunidad Machetla II (Diócesis de Huejutla, Hidalgo - México). Llegué el 20 de octubre por la mañana y  ya estaban todas las hermanas. La alegría de todas, era muy contagian.

Mi hermana en la Congregación, Sor Ana  Luisa Prieto, me presentó a varias hermanas de la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos en México (CIRM) e incluso de las religiosas de la Comisión organizadora y al Obispo anfitrión; un sacerdote súper sencillo. Y pronto me integré. También estaban las personas de la Comunidad Machetla para recibirnos mientras que algunas hermanas preparaban el Altar de la Cultura Maya con los 4 puntos cardinales.

El grupo de personas de la Comunidad del  lugar tenían muchas flores amarillas. Luego nos invitaron hacer fila. Esto era su modo de darnos la Bienvenida: una bella acogida. Las flores estaban tejidas en forma cadena, de modo que a cada hermana se le iba colocando en la cabeza como corona de flores, luego te colocaban en el cuello una cadena de flores de color amarillo y al final te daban en la mano un tipo bastón pequeño de diferentes tamaños. La gran mayoría de las religiosas participantes llevaban blusas blancas bordadas, se veían hermosas, como reinas o mejor dicho: como Santa Teresa con su corona. 

Luego nos invitaron a pasar al altar de la cultura Maya y nos explicaron de cada punto del oriente: de donde sale el sol ahí nace la vida de cada persona y la fertilidad tiene origen en el sol. En el Oeste está el agua que encierra la vida y donde se oculta el sol: guarda la energía. El equilibrio. Se transforma la vida. En el Norte está el poder y la fuerza. El Sur: lugar de las espinas, es el lugar del auto sacrificio y lugar de las flores. 

Así, una religiosa nos invitó a ubicarnos en dirección del oriente, después de leer el significado nos invitó a danzar alrededor del altar con la música ritual de Huejutla. Pronto se me quedo el ritmo de la música y la imagen de todas las religiosas danzando me recordó qué significativa es nuestra vida.
Después cada Congregación se presentó en forma muy creativa, fue muy vivencial. De ahí fuimos a la comida, estuvo bien sabroso todo. Pero me quedé con una curiosidad y por ello fui a probar el agua;  era dulce como las aguas del manantial de mi tierra (Puno, Perú) ahí estaba el secreto.

Nos presentaron el objetivo del Encuentro, en seguida la  metodología: EL CAMINO DE LA TEOLOGIA INDIA: TOCAR EL CORAZON DE DIOS. Un método de reflexión desde la teología india. Una guía para la reflexión teológica desde las narraciones antiguas de nuestros abuelos/as. El responsable del tema fue Juan Manuel Garcia (un Laico con mucha experiencia) que enfatizó que esta metodología consistía en vivir y sentir la realidad con los dolores y alegrias de la vida de nuestros pueblos. Es decir compartir los gozos y dolores de la VIDA del pueblo y ahí Contemplar la voluntad de Dios y de los antepasados, explicar la respuesta histórica de Dios a los problemas y  construir una nueva realidad ideal de la vida desde el proyecto de Dios.

Compartimos en el grupo sobre nuestras(os) abuelas(os), teníamos muchas experiencias en común: los valores de la vida, el gran amor a la tierra, el trabajo en común, el sentido  rpfundo de lo comunitario, la confianza en Dios, nuestro modo de contemplar a la naturaleza y el valor de nuestro idioma originario. Si bien tenemos mucha particularidad y diferencias en la cultura, algo que nos une mucho es nuestra lucha por el cuidado de la creación de Dios: la ecología.

Terminamos la jornada con una eucaristía muy bonita presidida por 5 sacerdotes y acompañada por un coro de niñas, niños y adolescentes que tocaban el violín. Todas las relgiosas estuvimos con nuestras cadenas de flores (en la cabeza, en cuello y en la mano). Después de la misa, cenamos y nos fuimos en un camioncito que llevaba entre 10 a 12 hermanas según como estaba organizado.  Pues la comunidad se organizó para recibirnos a cada una en una familia ¡Me encantó este gesto!

A mí me tocó hospedarme con una familia que hablaba un idioma que jamás en mi vida había escuchado. La Señora que me acogió tiene 2 hijos y 6 hijas pero todos están fuera de la casa. La mayoría de sus hijas están en la Ciudad de México, uno de sus hijos en Monterrey y el otro en Canadá. Ella vive con su nuera, una nieta y un nieto. Su casa esta muy cuidada gracias al efuerzo de ella y sus hijas. Muy bonita familia, por 2 noches me quedé alegremente con ellas.

El segundo día empezamos con un desayuno delicioso a base de  huevo con frijoles negros, bien rico. En seguida una oración  reflexiva, contemplativa y con danza. Luego  tuvimos un dialogo abierto con algunas preguntas como por ejemplo: ¿qué escuchamos? ¿qué resuena en el corazón? Después  fue el ILUMINAR desde la sabiduría de las(os) abuelas(os).

Con la Hna. Herlinda, una religiosa guatemalteca, se nos compartió el reloj de la cultura Maya. Un instrumento usado desde tiempos muy antiguos para medir el paso de las horas, minutos y segundos. Tenían 13 calendarios y 18 vinales según eso conocían la cualidad de las personas y todo  estaba conectado e integrado. Por eso de las personas de esta cultura te preguntan:  ¿cómo está tu corazón?
Ahí se depositan también la sabiduría de los ancestros que nos narran cuentos con consejos. Frases que se repetían constantemente sobre lo importante que es compartir los alimentos con los necesitados,  con los difuntos y las actitudes que nos acompañan para estar en paz interior; pues todo esto fortalece el corazón. Pues la teología es la experiencia de Dios en las comunidades y pueblos Indígenas, porque reconocen a Dios en todo.

El tercer día empezamos muy parecido como los días anteriores: con un rico desayuno y una profunda oración. Sor Ana Luisa Prieto hizo un resumen resaltando las ‘luces’ de los días vivido, fue muy significativo. Este día lo dedicamos a colocar los medios para actuar.

¡Qué grandes enseñanzas he recibido y recordado! Ahora me pregunto ¿cómo lo ofrezco en nuestra familia religiosa y en el pueblo en donde estoy? Pues todo esto me ayudó a fortalecer mi corazón; porque cuando tocamos lo profundo de nuestro ser, podemos hablar desde el corazón y  al estar ahí nos posibilitamos a escuchar nuestros sueños. Aquella inspiración que brota desde la sabia manantial: nuestra fuente. Encontraré el modo, lo sé y siento.


Culmino este tiempo con mucha gratitud con todas esas mujeres de fe, con nuestra Congregación y con Sor Ana Luisa Prieto. Gracias.

Escribe: Hna. Sofía Mamani CCVI.  Religiosa Indígena - Quechua (Perú)
Hermana de la Caridad del Verbo Encarnado